La fe ha sido una fuerza de impulso en la historia de la NASA. Y es que los empleados de la agencia aeroespacial estadounidense llenan los bancos de las iglesias cercanas al Centro Espacial Johnson. La iglesia presbiteriana Webster es conocida como la “iglesia de los astronautas” mientras que en la parroquia católica de San Pablo aparecen imágenes del telescopio Hubble en sus vidrieras en honor a algunos de sus feligreses. Así, el cardenal Daniel DiNardo llegó a decir que “la Archidiócesis de Galveston-Houston tiene un aprecio muy especial por todas las personas que trabajan en el programa especial”.
Esta religiosidad es un hecho. El mismo portavoz del Centro Espacial Johnson, asegura que “la NASA no provee los recursos espirituales pero objetos religiosos como cruces, biblias, iconos, oraciones se encuentran entre los objetos personales más comunes llevados al espacio”. Es por ello por lo que “muchos compañeros astronautas llevan música cristiana, crucifijos, reliquias e iconos de los santos”, dice Mike Massimino.
La Iglesia, abierta a los descubrimientos científicos
Uno de los responsables de la iglesia de San Pablo afirma que la gente de la NASA “tiene una posición que los sacerdotes no tienen porque pueden hablar de la gloria de la creación de Dios vista desde el espacio”.
Del mismo modo, el padre Brendan Cahill, exrector del Seminario de Santa María en Houston avala esta postura y añade que “la Iglesia está muy abierta a los descubrimientos científicos, y la Biblia nos da una guía para interpretar lo que la ciencia descubre”. Por este motivo, agrega que “Dios ha creado al ser humano con conocimiento y con la curiosidad de hacer esto, ir al espacio. Esto reafirma nuestra fe católica”, es decir, universal.

Publicar un comentario